miércoles, mayo 07, 2014

Un ángel

Dicen que, cuando una niña cierra los ojos al mundo:
un nuevo ángel nace en el cielo
Que cuando sus manos se cierran en la tierra
dos alas se despliegan en la eternidad.

Dicen que cuando una niña deja de palpitar
un corazón limpio y puro late junto al de Dios
Que cuando dos pies virginales dejan de caminar
un gran sendero, con flores y plantas, 
espera en lo más alto de la cumbre.

Dicen que cuando una niña deja de vivir
Dios la recoge para que siga viviendo eternamente.
Porque una niña es promesa e ilusión, es futuro 
y es siembra, es mañana y  es sonrisa, 
es juego y travesura.

Y por ello mismo, porque es esperanza
una niña  nunca deja de existir, vive…
Vive porque Dios como creador
no permite una obra inconclusa.

No quiere que algo suyo 
quede injustamente en el olvido, 
desea que éste, nuestro mundo, 
sea adornado  por la belleza y la candidez, 
la alegría  y espontaneidad… de una niña.

Por eso, cuando una niña cierra los ojos prematuramente
un nuevo ángel nace en el cielo, dos alas se despliegan 
en lo alto, un canto angelical se oye en el firmamento
un susurro celestial sostiene la tristeza del momento.

Hoy, un ángel existe en nuestra familia
En nuestro corazón
En nuestra fe
En nuestra esperanza.
Su nombre es...


   Vanessa  Nohemí Díaz Montoya

   *   25 de Diciembre de 2008
   †    4 de Mayo de 2014