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lunes, enero 04, 2021

The Wilds - Sarah Streicher



La historia que nos muestra esta serie tiene que ver bastante con la adolescencia y el futuro próximo que está a la vuelta de la esquina, o no. Habla de las expectativas que nos impone la familia o el desapego de ella.

The Wilds nos muestra a simple vista la historia de un grupo de chicas cuyo avión cae en medio del Pacífico y que quedan varadas en una isla desierta; pero ¿Es The Wilds la típica historia de supervivencia, o la trama oculta donde la isla desierta no es tan desierta? Sí y no. Ha sido comparada con otras series, como Lost, pero no puedo hablar mucho sobre las similitudes porque nunca me vi Lost completa, simplemente porque cuando salió yo no tenía mucho interés en ese tipo de serie. 

Precisamente era adolescente, pero mi realidad fue muy distinta a las de éstas chicas que despiertan en medio de la nada y se enfrentan a las inclemencias de la naturaleza con lo poco que rescatan del equipaje; y sin embargo, no es solo su supervivencia la que nos atañe, sino lo que las ha llevado hasta ahí. La serie es artística además de misteriosa, y nos muestra los hermosos paisajes de la isla, el océano, una banda sonora magistral, y además los flashbacks de la vida de las protagonistas. 

La isla no solo las confronta al aspecto más salvaje, a sobrevivir solas, sino a una realidad muy distinta a la que tenían, que era mucho más compleja de lo que podían decir en voz alta. Eran adolescentes comunes, a ojos de algunos malagradecidas y rebeldes; a mis ojos incomprendidas; porque así es el mundo con la adolescencia, es algo complejo que duele y que más bien se espera que pase rápido.

Las protagonistas son chicas cuya vida ha sido dolorosa y solitaria a ratos, cada cual a su manera, algo tan común, que quizá es lo más acertado de la serie, el mostrar historias que podrían llamarse cotidianas, que quizá están ahí pero que nadie se atreve a contar de manera tan natural como lo hace The Wilds. En medio del dolor del pasado, de la desesperación del presente y de la añoranza y temor al futuro, los creadores logran darle forma a una trama conjunta que entre más vemos, más está relacionada entre sí.

Cada una de las chicas no podía ser más diferente y contraría a sus hermanas de isla, tenemos a dos mellizas que no lucen igual pero principalmente nunca piensan igual, aunque coinciden en lo mucho que se aman; a un par de mejores amigas que se entienden a la perfección hasta en los momentos malos; una chica popular y la callada que estudian en el mismo instituto sin conocerse más allá de la vista, y otro par de compañeras de instituto en donde una parece perfecta y la otra se esfuerza en verse tan dura como las rocas de la playa. Las chicas aprenderán a conocerse y comparar sus realidades, esto construirá su fortaleza porque lo quieran o no, el hecho más claro es que su única alternativa es sobrevivir juntas.

Al mismo tiempo que los días pasan y las esperanzas de un rescate se esfuman, se muestran escenas de un experimento social poco ortodoxo en  el que mucha gente esta involucrada,  pero qué razón hay para realizarlo y qué razón hay para involucrar a unas inocentes chicas en ello. Quedar varadas en la isla no es lo que parece ni las chicas son lo que parecen. 

A lo largo de los diez capítulos se va revelando que hay detrás de cada detalle que pasa desapercibido, y realmente me gustó mucho no poder dejar de mirar porque la intriga va creciendo poco a poco hasta el desenlace, que deja tela suelta para la segunda temporada.

Me gustó que los personajes estén bien definidos y reales, que tengan altibajos y momentos gloriosos, es como si se pudiera sentir el dolor en carne propia. La serie altera, no digan que no lo advertí; porque ya se advierte desde el tráiler:

"¿Acaso no es eso lo que todos tememos? ¿Que no nos van a amar?".
 

viernes, diciembre 11, 2020

VIDA - Tanya Saracho (Starz Play)

     La cultura mexicana en Estados Unidos se ve relatada en esta serie, que recorre la vida de las hermanas Hernández, que como dice la propia sinopsis: No pueden ser más diferentes entre sí. La vida las reúne con la muerte de su madre, quien era la propietaria de un bar llamado La Chinita, pero aquel lugar dista mucho de ser lo que las hermanas dejaron al partir, y además se encuentran con varios secretos que tenía su madre.

    Emma, la mayor, es seria y explosiva, le gusta controlar todo a su alrededor, porque así le gusta la vida: práctica y ordenada; en cambio, su hermanita, Lyn, es incontrolable, nunca piensa antes de actuar, y puede ocasionar que la vida de quienes la rodean se ponga de cabeza, es como un huracán.  Ambas se reprochan entre sí sus diferencias mientras intentan sacar a flote su bar, y conviven con las personas de la vida de su madre, y con las personas de su niñez que habían dejado atrás al marcharse del barrio.

    Poco a poco se van habituando a su nueva realidad, pero cometen cada una a su manera una serie de errores que las llevaran a tener que tomar enormes decisiones sobre lo que era y lo que será su vida.

    Así, la serie trata sobre la vida, sobre los amores, las decepciones, sobre luchar contra corriente, sobre sentir desesperanza, vergüenza, y gritar de nostalgia entre cerveza y tequila, de resistir una noche más, una mañana más. También es una serie con representación LGBT, y hace conciencia sobre las luchas extras que se llevan en varios aspectos.

    Los personajes son especiales, cada uno aporta su personalidad para resaltar la historia en la serie, los hay muy queridos, y muy odiados; cada uno con sus propias luchas y alegrías. Me gustó mucho el humor que podía verse entre los problemas de lo cotidiano, y como lograban superar todo, o simplemente rendirse y cambiar de rumbo, cada a su manera o caminando de la mano con sus seres queridos.

    Lyn evoluciona y aprende en su camino cómo luchar por lo que quiere, además de llevar el psicoanálisis de su propia vida, porque si nadie la entiende por completo, ella está para hacerlo. Mientras tanto, Emma aprende a reconciliar sus amores, y siento que el cambio en su última relación estuvo muy bien planteado, se nota como está más relajada, como nunca antes la habíamos visto.

    Los capítulos son cortos, de aproximadamente media hora; las tres temporadas se pasan volando y me habría encantado ver una cuarta o quinta o sexta temporada más. La acción no para y el tiempo pasa rápido porque toda la serie se lleva en aproximadamente seis meses de la vida de los personajes.

    Si quieren ver una serie entretenida, con representación LGBT, drama, amor y reflexiones sobre lo que significa luchar y vivir, no se equivocarán al dejar entrar a su vida... a VIDA.