jueves, julio 30, 2026

Desconocimiento

Soy Ícaro.

Soy Gus.


Parada en la orilla del acantilado, temblando de miedo,

Y a la vez profundamente terca.


Jamás acepto rendirme.

Aunque ser así de egoísta no me va.

No soy yo, pero también soy yo.


domingo, julio 05, 2026

Cosas imposibles (2021) - Reseña

 



"Matilde, una mujer en sus sesentas, ha vivido con su marido Porfirio desde los 15 años, en una relación de violencia y desprecio hacia ella. Un día, Porfirio fallece y la deja sola en compañía de su gato Fidel, pero Matilde cree que Porfirio la sigue torturando con sus apariciones y no puede ser liberada. Por si fuera poco, su pensión del seguro para sobrevivir es cancelada. Miguel, su vecino, un joven y hábil comerciante, se apiadará de Matilde y poco a poco irán desarrollando una profunda amistad que les ayudará a liberarse de sus viejas creencias y vivir la vida que siempre quisieron."

Dirección: Ernesto Contreras

Hay una palabra que no es nada bonita: "orfandad", tampoco se siente bonita y quisiéramos que no existiera; aunque puede ser que muchas personas la sienten y la viven, incluso algunos que no lo aparentan. Esta película nos recuerda que no podemos saber lo que pasa tras las puertas cerradas, tras un "buenos días" que cruzamos en las escaleras, o tras las sonrisas que nos tranquilizan con un "estoy bien", no sabemos lo que hay en el corazón.

Y a veces solo hay tristeza, por cosas tan distintas como distintos somos todos. Quizá es lo que llamamos "vivir".

La trama del filme nos presenta a una mujer abusada durante toda su vida,  que ha llegado a la "liberación" tras la muerte de su marido, pero la libertad ante sí no es lo que parece y la soledad y sus propios demonios la hunden en picada hasta que aparece Miguel; que no es un angelito sino un joven como muchos otros, viviendo en el extremo y tratando de encontrar sentido a su vida.

Dos personas sumamente distintas que comparten el mismo sentimiento de orfandad con traje de tristeza y de vida. Perdón por ser tan redundante pero esta pelicula me voló la cabeza, me hizo pensar en los sentimientos que flotan por ahí, invisibles pero no por eso menos dolorosos. 

Entonces ¿será que tenemos una esperanza? ¿será que las cosas cambian al doblar la esquina o al abrir los ojos en una nueva mañana? ¿El final responde las preguntas? Para llegar a saberlo tenemos que mirar la montaña rusa de sentimientos y aguantar un poco más en la orfandad de Mati y Miguel.

Si es posible, por favor resistan, vean "Cosas imposibles".








domingo, junio 28, 2026

Confesión

 Rayo certero, basto con mirarte,

Te quedaste para siempre en mí , sin poder evitarlo.
Es la misma sensación, siempre me falta el aire.

Porque La lista de cosas que sé de ti no es suficiente ...
Y nunca podré cansarme de añorarte.
Sigo muriendo por ti, mi amor inigualable ,
Sigues apareciendo en todas las cosas,
pero me falta el refugio de tus ojos...

Haces mi rendición irremediable,
Dime por favor, que te veré otra vez.

sábado, mayo 23, 2026

El universo donde tú existes

 

Podría estar en mil lugares

En medio de arte, ruido y personas amables.

Callar frente a los enigmas del universo,

Estar dormida y  tranquila

O soñar  escuchando mi canción favorita.

 

Pero de todos los mundos posibles

En los que  podría existir:

elijo este. Este es el mejor.

 

Porque  puedo ser todo o nada.

Feliz, triste, invisible, eterna…

Estar allá o acá,

Y aún así lo único que quiero de verdad…

 

Es ser quien puede besarte,

quien  habla contigo a diario, y te abraza para despedirse,

Quien te da las buenas noches y te consuela en los días grises.

 

Quiero ser quien no puedo

Y muero y vivo por este preciso universo:

En el que tú estás…

y parece que yo no.

sábado, abril 25, 2026

Delulu

 

A veces te miro y cuando me ves,

Adivino una intención sin nombrar:

Unas ansias mutuas de ir,

Una locura conjunta que aceptar.

 

Vamos a un lugar del que no se puede volver.

Vamos a donde el amor nos desdibuja

Y después nos reconstruye en los besos.

 

¿De verdad, quieres ir?

¿Aunque no pueda prometerte una salida de escape?

¿Aunque después de esto cambiamos para siempre?

Dime lo que piensas y lo aceptaré,

 

Y es que yo muero por vernos ahí.

 

Porque yo hace tiempo que te espero ahí.

sábado, abril 18, 2026

La tragedia que no ocurrió

 Puedes romperme el corazón

Porque te lo he dado,

Sin pedirte nada, sin que supieras cuánto. 

Y estaré mejor, por supuesto .
Y estarás mejor, siempre lejos.


No se detiene el mundo, no se destruye,
No sé mueven los mares
Y siguen brillando las maravillas de la Tierra.


Cada día una vez más...
Así se cura el corazón roto,
Un día más y otro más.

domingo, marzo 29, 2026

Los tomos olvidados


Cuando la enorme puerta se abrió, las bisagras crujieron y una nube de polvo lo cegó por unos minutos. Mientras tosía y manoteaba, entró lentamente en la enorme biblioteca, adentro había más polvo y una galería amplia tenuemente iluminada por los rayos que alcanzaban a entrar por tragaluces cuidadosamente distribuidos alrededor. No había más que un ventanal que adornaba la pared posterior, ahí estaban las mesas, las sillas, unos tres sillones mullidos completamente grises por el polvo y un elegante escritorio de madera antigua, de esos que los abuelos presumían en los despachos.

A Yei le habría encantado aspirar el olor a “libros” pero lo único que dominaba en el lugar era el polvo, había más y más en cada esquina  y le pareció que si se quedaba mucho tiempo terminaría perdido bajo una montañita de polvo como la que se encontró bajo el escritorio, y  como la que lo recibió, entre un par de estantes cuando se animó a explorar entre los tomos antiguos y los libros más ligeros desperdigados entre las sombras de la vieja biblioteca.

Se hacía de noche pero entre más sacudía el polvo de los libros y descubría más y más tesoros literarios y científicos, más quería permanecer ahí,  cerca de las ocho se recordó que tenía mucho trabajo para los siguientes meses: limpiar, restaurar, reacomodar todo y posiblemente antes de terminar el año podría volver a abrir; con esa promesa se resignó a marcharse a casa para recargar fuerzas y volver temprano al día siguiente.

Por supuesto, no pudo dormir. Así que decidió levantarse muy de madrugada para preparar los utensilios y los bocadillos que llevaría a su día de trabajo, deseaba estar ahí apenas los primeros rayos de sol pudieran colarse por los tragaluces.

Picó la fruta y llenó su termo de café mientras tarareaba alguna nueva canción que habían pasado por la radio. Tenía desperdigados por el suelo de la sala: algunos trapos, productos de limpieza, una escoba, marcadores y su libreta para organizar; primero guardó una muda de ropa para volver por la tarde, y enseguida fue acomodando cuidadosamente todo en su mochila, era una mochila enorme color verde militar que había usado alguna vez para acampar con su padre. Se recordó entonces que su padre estaría muy orgulloso de él, si pudiera verlo, pues no era poco mérito tener a los veintinueve su propia biblioteca.

El día pasó veloz, cuando se dio cuenta eran casi las tres de la tarde y apenas una pequeña sección de la biblioteca volvía a lucir su piso de mármol de color brillante en lugar del color gris del polvo. Pesadamente, avanzó hasta las mesas, limpió la esquina de una de ellas y se sentó sobre una silla entierrada para recargar los brazos y tratar de tomar una siesta, sentía que había demasiado trabajo y ese hecho le apretaba el pecho y el estómago pero también le trituraba las piernas al mismo tiempo. Se preguntó si algún día terminaría de verdad o si al día siguiente volvería solo para encontrar que el polvo se había tragado nuevamente la sección que hoy había limpiado.

No lo pensó mucho porque dedicó el resto de la tarde en limpiar y acomodar los libros sobre las mesas, los movió y clasificó cuidadosamente, registrando cada tomo en su libreta, “como un boceto”, se dijo, porque bien sabía que tendría que conseguir pronto una computadora que le facilitara la vida. También podría contratar a alguien para limpiar pero quería disfrutar cada parte del proceso, y saborear el descubrimiento de cada título nuevo a media tarde, cubierto de polvo, hambriento, cansado y sediento entre los estantes, las sombras y el polvo que a ratos hasta parecía su amigo.

Los días siguientes fueron casi iguales, salía muy temprano y regresaba muy noche, pero la biblioteca aún parecía un lugar abandonado, bello, pero más abandonado que vivo. Yei estuvo a punto de rendirse, un día ni siquiera volvió a casa, paso la noche en una de las mesas, recostado sobre ella y contando las estrellas que alcanzaba a ver a través de los tragaluces, lo sentía una forma de despedida y apenas asomaron los rayos del sol, salió por comida y volvió treinta minutos después con la cabeza gacha y un café caliente que apenas entró olvidó en algún lugar y no volvió a tocar en el resto del día.

Cuando estaba por anochecer, decidió clasificar los últimos dos libros, otra suerte de despedida, para ver qué sentía y decidía al día siguiente. Le pareció muy extraño que esos dos tomos de un descolorido lomo vino amarillento, pesaran como si fueran los primeros tomos de una enciclopedia de ciencias, era exagerado para un par de libros viejos y posiblemente llenos de polillas.

Pesaban tanto que antes de llegar a la mesa se resbalaron de sus manos,  y Yei cayó con ellos mientras intentaba evitarlo, los tres terminaron cara al suelo y cuando los levantó se fijó que estaban escritos en otro idioma, intentó recordar de qué sección venían pero lo había olvidado por las prisas, no podía llevarlos cargando pero les tomó una foto para investigar de qué idioma se trataba.

Pasó una semana antes de que volviera a la biblioteca. Había pasado los días obsesionado con la investigación, comparó idiomas cada vez más antiguos y descubrió que aquello era un tipo de griego descontinuado. Se propuso descifrarlo, buscó en cada libro de la biblioteca sobre el idioma, anotando cada signo localizado correctamente con sumo cuidado en su libreta clasificadora, poco a poco, la mesa quedó limpia de polvo pero llena de múltiples objetos que le otorgaban una vida de “cueva”,  Yei había dejado sobre ella varios vasos de café vacíos, algunas envolturas de comida y hojas garabateadas y arrancadas con furia cuando la traducción se atrasaba o parecía estancarse en una idea incoherente.

Siempre volvía al mismo callejón sin salida, con una palabra que se repetía en cada párrafo pero que no sonaba completamente lógica con el resto del contexto: “tiempo”. Al final, decidió usar un truco, buscó foros y propuso su propia teoría, discutió largas horas en la madrugada para definir cuándo había surgido esa variante del griego y sus diferencias con el actual. A Yei se le daban bien las letras, su padre le había enseñado todas las cosas sobre las palabras, sabía cómo rastrearlas y hacerlas parte de su cerebro de una forma tan sencilla como si de ponerse un par de calcetines se tratara. Era un talento que venía de familia, por lo que no tardó en deducir e hilar cada vez más frases que completaran la famosa página ahora acariciada con tanto fervor que parecía haberse rejuvenecido y dejado el amarillento color del paso de los años para tornarse más rojiza bajo los últimos rayos de luz en el  atardecer.  Se quedó despierto por casi dos días hasta que comprendió la odisea cuidadosamente detallada que ponía esa simple página, era la introducción, alguien había logrado capturar el tiempo y los gruesos tomos eran las instrucciones de su proceso.

Entonces volvió inmediatamente a la biblioteca pero no se llevó su mochila, paso largo rato sentado frente a los tomos, registrando una receta imposible que parecía que solo él podría leer, era su obligación hacerlo.

Por eso lo hizo, pasaron más de veinte meses antes de que los tubos con sustancias de colores llenaran el resto de las mesas; Yei compró dos grandes escaleras y mandó poner andamios para él mismo cerrar y abrir los tragaluces conforme necesitara de los rayos del sol. Mudó su cama y su estufa a un extremo de la biblioteca, le hizo unas paredes con los estantes y se estableció definitivamente entre el polvo, ya no le irritaba para nada; su cabello antes de un castaño claro llegando a miel, ahora era un amasijo de mechones grises que adornaban su rostro pálido, parecía tan vivo como la biblioteca y lucía algunos años más por la barba descuidada que empezaba a adueñarse de su mandíbula.

Ya no le importaban demasiado las cosas del mundo, ni lo vano de su aspiración de inaugurar  una enorme biblioteca en la ciudad, una que llevará por nombre el apellido de su familia, que hiciera que su padre estuviera completamente orgulloso de él desde cualquier lugar donde se encontrara. Se repetía constantemente que había logrado por fin desapegarse del ego, que tenía un destino más sublime, una misión con la humanidad.

Dejó que los matraces y los  tubos, con sustancias tan amorfas y dispares como los libros que lo observaban desde los estantes, lo llenaran todo: las horas frías de la madrugada donde su roída chaqueta de mezclilla resultaba insuficiente y  los primeros minutos de la mañana cuando los pajarillos interrumpían el silencio de un vasto espacio cada vez más lleno de hojas tachadas con fórmulas que parecían pequeñas hormigas a punto de salir del papel.

Y durante la noche seguía la misma realidad que continuaba al día siguiente, el joven Yei casi desaparecía entre el desorden de aquel improvisado laboratorio, pero se le escuchaba reír alegremente cuando alguna predicción resultaba certera y los líquidos multicolores burbujeaban en los tubos. Se sentía tan cerca unos días, que casi respiraba la velocidad de la luz, como si pasara a su lado levantando el polvo y dejando una estela de brillantes puntos dorados. No podía rendirse.

En realidad, nadie sabe cuánto tiempo permaneció ahí, perdido junto con la biblioteca, hasta que una noche, un estruendo azotó el silencio, unas líneas doradas aparecieron enmarcadas por las estrellas y la vieja biblioteca murió por fin envuelta por las cálidas llamas. Algunos dicen que Yei salió huyendo entre las ruinas, que cargaba unos tomos viejos, parecía demasiado fuerte a pesar de estar cubierto de cenizas, dicen que estaba envuelto en el halo dorado y que desapareció ileso. Yo prefiero creer que capturó el tiempo, pero jamás logró encontrar un momento oportuno para narrarnos cómo lo hizo.

 


viernes, febrero 27, 2026

Calma sorpresa

 

Dicen que entre más importa,

Más se llenan de rubor las mejillas,

Más tiembla la barriga cuando le ves.

Dicen que se esperan maravillas,

momentos de película,

Que no hay más vida 

si no está cerca otra vez.


Dicen tantas cosas que ya se confirmaron,

Relatan obsesiones que evocan la ternura,

De los días sin luna cuando le extrañas, cuando no puede ser.


Pero nunca te dicen que pasa algo más extraño:

Una certeza rara que te planta los pies,

Que te quiere dejar cerca de su voz, de su mirada,

Algo que te dice que ahí siempre es,

El lugar más perfecto y seguro, 

donde todo lo malo no tiene razón de ser, 

por una calma que vuelve…

Calma sorpresa solo  por verle reír.

sábado, enero 31, 2026

El mundo que aplasta

 

“Todas las cosas tristes me aprietan el corazón esta noche…”; escribió Michel con su teclado púrpura, la habitación estaba completamente a oscuras pero la luz del ordenador dejaba iluminado su rostro y los gruesos mechones de su cabello rizado.

En algún momento entre las doce de la noche y las tres de la madrugada, el sueño le venció y perdió toda conciencia de su novela, de la tristeza y del corazón apretado bajo su camiseta vieja. La noche paso y durmió profundamente sin poder descansar del todo; cuando dieron las siete de la mañana, despertó con la cabeza hecha de migraña y el cabello aún más revuelto.

La garganta estaba tan seca que toser le hizo arquearse sobre la silla ejecutiva nuevamente, entonces recordó que anoche había olvidado guardar los cambios en el documento de la novela. Abrió la pantalla, ingresó su contraseña ultra segura y checó el documento, no se había perdido nada, el cursor parpadeaba justo después de la palabra “noche”.

Respiro con alivio y se levantó rumbo a la cocina; hasta más tarde, mientras esperaba en la fila de la cafetería, recordó el papel hecho bola que cargaba en el bolsillo de su chaqueta, lo desenrolló discretamente y observó cuidadosamente todas las líneas que  se debían llenar, no pedía nada extraordinario: nombre, su dirección de correo electrónico,  edad, comida favorita, alergias…

-¡Que tontería! – dijo más alto de lo que esperaba y la gente de alrededor le miró mal. De igual modo, sacó un bolígrafo pequeño y empezó a llenar el papel, ni siquiera lo había decidido hasta ese momento y le seguía pareciendo una tontería pero quiso saciar su malsana curiosidad.

Cuando encontró el buzón más cercano, lo tiró dentro y siguió con su día.

 

 

Unos días después, su correo electrónico apareció con notificaciones nuevamente, eran tres. En una se le daba la bienvenida y se le explicaba todo el concepto de la sala de eventos. En el segundo se le daba una lista e instructivo que tenía que aceptar como si fuera una hoja de términos y condiciones cualesquiera, Michel lo hizo. Y por último, el tercer correo electrónico tenía los accesos y claves correspondientes para continuar con la experiencia.

Paso largo rato meditando los pro y los contra de ir a su cita, pero al final terminó invirtiendo la última hora buscando el mejor atuendo y peinando los rizos frente al espejo de su recamara. Cuando termino aprobó su apariencia, se regaló una sonrisa y salió rumbo al restaurante.

La plaza donde se alojaba la sala de eventos era enorme, había pasillos amplios, puestos alrededor, una fuente central, miles de restaurantes pequeños de la más alta variedad; aquello era un lugar donde el tiempo no pasaba igual que en el resto del mundo, un lugar donde, si quisieras, podrías quedarte para siempre sin necesitar nada más.

Michel se dirigió hasta el restaurante hindú del fondo; era muy elegante, así que se arrepintió de no traer el abrigo de gala en lugar de su chaqueta de cuero. Suspiró y pidió el menú, su cita aún no llegaba por lo que solo lo leyó varias veces para decidir, ya que sería de muy mal gusto pedir antes de una persona que no conocía.

Fue entonces que un hombre de barba tupida y anchos hombros llegó sonriente a la mesa.

-¿Michel? Soy Ethan…

-Hola, cómo estás –Michel intentó sonreír pero una mueca incomoda eclipsó su rostro,  Ethan se sentó simplemente.

-¿Es tu primera vez, verdad?

-Sí, la verdad es que no me convence mucho este concepto…

-Pero es genial, te mostraré, comienza tú primero. – Michel iba a hablar pero el mesero volvió y tomó la orden, cuando se fue; optó por inclinarse más hacia Ethan como si aquello pudiera ser un secreto, y como si todas las personas ahí no supieran ya a lo que iban.

-¿Así solamente? ¿Empiezo y ya?

-Sí, dilo todo… todo lo que quieras decir. Yo solo voy a escuchar… y a responderte si me lo pides.

Michel tomó aire y sin querer, volvió a inclinarse más; el aliento de Ethan olía a chicle de fresa cuando le sonrió pero logró transmitirle más confianza.

-Crecí en un barrio muy pobre… mi familia era… cómo decirlo… demasiado ruidosa, en lo cotidiano, quiero decir… lo típico, mi mamá  decía “¡Bajen que ya está el desayuno!”, y mi padre solía  gritar “¡Que se hace tarde para la escuela, levántense bola de…!”-Michel se detuvo a tiempo. –Lo siento… me deje llevar.

-No, no, no te disculpes Michel, aquí puedes decir lo que sea, en el contexto entiendo que no es una grosería para mí, créeme, no está mal, al contrario vas perfectamente. – su expresión era sincera y tranquila.

-Bien… todo ese ruido hizo que me gustará lo contrario: el silencio. Añoro cuando puedo solo sentarme frente al ordenador para escribir y escribir, a veces lo hago por varios días seguidos, sin dormir, sin comer… solo estoy yo y mi gato en casa, así que no hay problema – Mintió porque le daba pena admitir que ni siquiera tenía un gato- digo, le dejo suficiente comida para esos casos.

-Entiendo, entiendo. – sonrió amablemente Ethan.

-Entonces, en qué iba… ¡ah ya! El silencio es buena compañía pero… hace tiempo ya… me enamore perdidamente de… alguien que ya no está… no murió…eso… eso habría sido una respuesta, simplemente desapareció de la faz de la tierra, no sé si por voluntad o porque le secuestraron… -Hubo silencio otra vez, esperó un poco pero ahí nadie censuraba las palabras más tristes como en las redes, ahí se volvían más reales y aplastaban más.-No me malinterpretes, no quiero saber si murió, no quiero que muera… pero tampoco quería que me abandonara… y ahora estoy tratando de superar esta situación. Es ridículo que me duela tanto cuando siempre me acostumbre a hacer todo por mi cuenta, estudiar, curarme las rodillas raspadas, bajar a prisa a hacer mis deberes, arreglarme pronto para salir y que no me riñeran más. Nunca tuve una palmadita en la espalda que me dijera: va, ahí tienes la recompensa de tu trabajo duro… toda la vida ha sido una sucesión de obligaciones y de cosas que “quiero”,  pero en realidad nunca he tenido claro lo que quiero. Hasta que le conocí… y ya, es todo lo que quería decirte.

-¿De verdad, no se te ha quedado nada? Puedes decir lo que quieras… está cita puede durar días seguidos, lo que quieras…

-No, está bien, solo quería decir algo conciso, por ahora… te agradezco que me hayas escuchado. ¿Qué harías tú en mi lugar? – Ethan rió amablemente, a Michel no le incomodó para nada, el tipo era confiable.

-¿quieres una opinión sincera o psicológica?

-La sincera por supuesto- Entonces Michel también rió.

-Yo conocería más gente, a la par que estaría abierto a investigar más sobre qué le paso. Lamento que duela así pero lo que puedes hacer ahora es limitado. Aunque si aún no lo sabías, hay una división de la sala de eventos que tiene investigadores privados.

-Sí, tienes razón, creo que lo vi en algún anuncio. Ahora cuenta tú…

-Claro, ¿te ha gustado la respuesta?, recuerda que puedas continuar hablando tú si lo decides, en cualquier momento.

-Sí, muchas gracias Ethan.

-Bueno, yo nací en Detroit, me uní al ejército a los 18, soy la viva imagen de mi padre, la misma barba y bueno, también militar, igual mi madre era enfermera. Estoy felizmente casado también con una enfermera… - Michel asintió para corresponder a la divertida sonrisa de Ethan. – He tenido una vida en lo que cabe plena… bueno, no tengo una de mis pantorrillas…

Ethan se levantó el pantalón de lino y mostró una prótesis plateada, Michel se mareó un poco de la impresión pero logró recomponerse y seguir la conversación.

-Lo que me quita el sueño es mi hijo adolescente. – Continuó Ethan – No quiere ser militar obvio, igual y tiene 14 años, tal vez cambie de opinión, pero es un chico tan rebelde como quizá mis más reacios antepasados.

La plática continuo sin que se acabaran las sonrisas, Ethan era agradable e incluso Michel le dio algunos consejos sobre su hijo, en base a como se había sentido en su propia adolescencia. Cuando salió de la sala de eventos, se cruzó con otro par de desconocidos que se hallaban sentados en la banca del estacionamiento, los escucho ponerse de acuerdo;  aquella platica duraría días porque la mujer que hablaba en ese momento no paraba de llorar.

La experiencia era definitivamente una tontería,  aunque algo le había aliviado; y sin duda el paquete que pidió, el de un escucha cuyos problemas no fueran ni muy graves ni muy ligeros comparados con los suyos, era justo lo que prometía.

Aun así, nada reponía el dinero que se había gastado investigando la desaparición  y aquella inversión en la sala de eventos era lo último de su fondo de ahorros; ahora tenía que dar punto final a esa etapa de su vida, donde el corazón aún latía en su sitio y no solo en las letras de su novela. Podría ser feliz como cualquier persona, pero tendría que perseguir la tristeza eternamente.

viernes, diciembre 19, 2025

Contradicciones

 "Cada que apareces, algo tiembla.

Y yo finjo que no es el corazón." 

Cristhian Daniel Gaona


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Hay algo terrible cerca de mi cabeza:

un miedo descomunal a arruinar los planes de la vida.

Un miedo que cala y quema como rayo,

que abrasa y mata como amor fugaz.


No podría perdonarme  no volver a verte

porque algo  me obliga a mirarte aún con los ojos cerrados,

ese algo que más bien está cerca del corazón.


domingo, noviembre 09, 2025

Otro poema de amor

 Me gustas tanto como para pensar en ti cada día,

para relacionar todas las cosas bonitas con tu rostro,

para querer descubrirte cada día como se exploran los continentes desconocidos, 

los mares y ruinas antiguas, para morir de asombro...

y de amor por ti.

Me gustas tanto y mucho, que se me atora el "hola"

 y quedo como tonta cuando choco contigo.

domingo, octubre 05, 2025

Fragmento de: "El mejor de los vicios" - Andrés Ixtepan

 "¡Qué ojos te cargas!

No puedo mirarlos más de cinco segundos,

los he contado,

un segundo más y me pierdo,

un segundo más y me delato,

aunque igual y un día de estos

me animo a sostenerte la mirada seis segundos,

qué más da que te enteres

que ya me tienes en tus manos,

igual y con algo de suerte

me dejas verlos hasta volverme viejo."

...................  ....................  .................   ..................

Quizá solo resisto mirarte cinco segundos,
que cobarde el corazón
que se queda soñando que algún día sea un minuto,
aunque puedo huir mil veces creyendo que me salvo,
no puedo dejar de mirarte, y cada vez es más difícil ocultarlo.

Si solo te miro cinco segundos, o llego a seis...
pero mientras, quién dice que no puedo contarlos lento...

sábado, agosto 09, 2025

Hinreißend und lecker

 Tan solo basta mirarte a lo lejos, 

escucharte hablar aunque no me veas,

basta mirar tu rostro enmarcado con las luces del sol, 

para que todo cambie.


¡Sí, y cómo cambia! Basta escucharte hablar tan emocionada.

Basta ver tu sonrisa con los chistes malos que surgen a veces.

Y todo cambia, y cambia... y me gusta cómo va.

No quiero perder eso que va... no quiero perderte a ti.

lunes, febrero 03, 2025

Menos todo

 Me esforcé por ser una loba solitaria.

Puse una armadura alrededor de mi pecho,

subí cientos de escalones, solo para gritar desde la cima

que mis caminos no representaban un mal trecho.


Podría rendirme ahora, en el vasto silencio.

Alrededor de la nada, con el rojo en mi pecho.

Podría pensar ahora que no tengo más que perder,

que el mal está hecho.


Y podría decir a quién sea, que la loba solitaria

ha pagado el precio.

Que no tiene más armas, que vaga sola de noche,

que duerme de día y se aleja, pero no sé de dónde se aleja.


Y la verdad es que quisiera, 

no tener más de loba,

sino menos soledad y menos silencio.

lunes, enero 04, 2021

The Wilds - Sarah Streicher



La historia que nos muestra esta serie tiene que ver bastante con la adolescencia y el futuro próximo que está a la vuelta de la esquina, o no. Habla de las expectativas que nos impone la familia o el desapego de ella.

The Wilds nos muestra a simple vista la historia de un grupo de chicas cuyo avión cae en medio del Pacífico y que quedan varadas en una isla desierta; pero ¿Es The Wilds la típica historia de supervivencia, o la trama oculta donde la isla desierta no es tan desierta? Sí y no. Ha sido comparada con otras series, como Lost, pero no puedo hablar mucho sobre las similitudes porque nunca me vi Lost completa, simplemente porque cuando salió yo no tenía mucho interés en ese tipo de serie. 

Precisamente era adolescente, pero mi realidad fue muy distinta a las de éstas chicas que despiertan en medio de la nada y se enfrentan a las inclemencias de la naturaleza con lo poco que rescatan del equipaje; y sin embargo, no es solo su supervivencia la que nos atañe, sino lo que las ha llevado hasta ahí. La serie es artística además de misteriosa, y nos muestra los hermosos paisajes de la isla, el océano, una banda sonora magistral, y además los flashbacks de la vida de las protagonistas. 

La isla no solo las confronta al aspecto más salvaje, a sobrevivir solas, sino a una realidad muy distinta a la que tenían, que era mucho más compleja de lo que podían decir en voz alta. Eran adolescentes comunes, a ojos de algunos malagradecidas y rebeldes; a mis ojos incomprendidas; porque así es el mundo con la adolescencia, es algo complejo que duele y que más bien se espera que pase rápido.

Las protagonistas son chicas cuya vida ha sido dolorosa y solitaria a ratos, cada cual a su manera, algo tan común, que quizá es lo más acertado de la serie, el mostrar historias que podrían llamarse cotidianas, que quizá están ahí pero que nadie se atreve a contar de manera tan natural como lo hace The Wilds. En medio del dolor del pasado, de la desesperación del presente y de la añoranza y temor al futuro, los creadores logran darle forma a una trama conjunta que entre más vemos, más está relacionada entre sí.

Cada una de las chicas no podía ser más diferente y contraría a sus hermanas de isla, tenemos a dos mellizas que no lucen igual pero principalmente nunca piensan igual, aunque coinciden en lo mucho que se aman; a un par de mejores amigas que se entienden a la perfección hasta en los momentos malos; una chica popular y la callada que estudian en el mismo instituto sin conocerse más allá de la vista, y otro par de compañeras de instituto en donde una parece perfecta y la otra se esfuerza en verse tan dura como las rocas de la playa. Las chicas aprenderán a conocerse y comparar sus realidades, esto construirá su fortaleza porque lo quieran o no, el hecho más claro es que su única alternativa es sobrevivir juntas.

Al mismo tiempo que los días pasan y las esperanzas de un rescate se esfuman, se muestran escenas de un experimento social poco ortodoxo en  el que mucha gente esta involucrada,  pero qué razón hay para realizarlo y qué razón hay para involucrar a unas inocentes chicas en ello. Quedar varadas en la isla no es lo que parece ni las chicas son lo que parecen. 

A lo largo de los diez capítulos se va revelando que hay detrás de cada detalle que pasa desapercibido, y realmente me gustó mucho no poder dejar de mirar porque la intriga va creciendo poco a poco hasta el desenlace, que deja tela suelta para la segunda temporada.

Me gustó que los personajes estén bien definidos y reales, que tengan altibajos y momentos gloriosos, es como si se pudiera sentir el dolor en carne propia. La serie altera, no digan que no lo advertí; porque ya se advierte desde el tráiler:

"¿Acaso no es eso lo que todos tememos? ¿Que no nos van a amar?".
 

domingo, enero 03, 2021

¡Feliz año nuevo 2021!

 Y eso es todo, queridos lectores y lectoras; después de todo lo que ha pasado éste año, no tengo más que desearles que el nuevo año que empieza sea para todos ustedes un año genial. Que podamos recuperarnos de todo lo malo y que lo bueno crezca y permanezca en nuestros corazones. Siempre hay un nuevo día por el cual luchar.


Con mucho cariño, María O.D.


Paseo Santa Lucia; Monterrey, Nuevo León, México.

viernes, diciembre 11, 2020

VIDA - Tanya Saracho (Starz Play)

     La cultura mexicana en Estados Unidos se ve relatada en esta serie, que recorre la vida de las hermanas Hernández, que como dice la propia sinopsis: No pueden ser más diferentes entre sí. La vida las reúne con la muerte de su madre, quien era la propietaria de un bar llamado La Chinita, pero aquel lugar dista mucho de ser lo que las hermanas dejaron al partir, y además se encuentran con varios secretos que tenía su madre.

    Emma, la mayor, es seria y explosiva, le gusta controlar todo a su alrededor, porque así le gusta la vida: práctica y ordenada; en cambio, su hermanita, Lyn, es incontrolable, nunca piensa antes de actuar, y puede ocasionar que la vida de quienes la rodean se ponga de cabeza, es como un huracán.  Ambas se reprochan entre sí sus diferencias mientras intentan sacar a flote su bar, y conviven con las personas de la vida de su madre, y con las personas de su niñez que habían dejado atrás al marcharse del barrio.

    Poco a poco se van habituando a su nueva realidad, pero cometen cada una a su manera una serie de errores que las llevaran a tener que tomar enormes decisiones sobre lo que era y lo que será su vida.

    Así, la serie trata sobre la vida, sobre los amores, las decepciones, sobre luchar contra corriente, sobre sentir desesperanza, vergüenza, y gritar de nostalgia entre cerveza y tequila, de resistir una noche más, una mañana más. También es una serie con representación LGBT, y hace conciencia sobre las luchas extras que se llevan en varios aspectos.

    Los personajes son especiales, cada uno aporta su personalidad para resaltar la historia en la serie, los hay muy queridos, y muy odiados; cada uno con sus propias luchas y alegrías. Me gustó mucho el humor que podía verse entre los problemas de lo cotidiano, y como lograban superar todo, o simplemente rendirse y cambiar de rumbo, cada a su manera o caminando de la mano con sus seres queridos.

    Lyn evoluciona y aprende en su camino cómo luchar por lo que quiere, además de llevar el psicoanálisis de su propia vida, porque si nadie la entiende por completo, ella está para hacerlo. Mientras tanto, Emma aprende a reconciliar sus amores, y siento que el cambio en su última relación estuvo muy bien planteado, se nota como está más relajada, como nunca antes la habíamos visto.

    Los capítulos son cortos, de aproximadamente media hora; las tres temporadas se pasan volando y me habría encantado ver una cuarta o quinta o sexta temporada más. La acción no para y el tiempo pasa rápido porque toda la serie se lleva en aproximadamente seis meses de la vida de los personajes.

    Si quieren ver una serie entretenida, con representación LGBT, drama, amor y reflexiones sobre lo que significa luchar y vivir, no se equivocarán al dejar entrar a su vida... a VIDA.






jueves, agosto 20, 2020

Booktag: Liebster Award :)!!!

¡Hola mis lectores y lectoras! Después de un tiempo de desaparecer del mundo blogger, lo siento :(, he sido nominada a un Book tag! por:


¡Muchísimas gracias, es todo un honor para mí!



Las reglas a seguir son: 
Agredecer, nombrar y seguir al blog que te nominó.
Responder las preguntas que el blog que te nominó realizó.
Nombrar a 11 blogs con menos de 200 seguidores.
Hacer 11 preguntas a los blogs que nomines.
Informar a los blogs de que fueron nominados.

("El orden de los factores no altera el producto", pero a mí me parece que están ordenadas de mayor a menor dificultad. ¡Allá voy a cumplirlas!)



Y las preguntas son...

(Inserte música de suspenso aquí)

1. ¿A qué edad comenzaste a leer?

Fue un poco tarde comparada con el promedio de mi grupo de primer año de primaria... como las seis años y medio o casi siete años. A mí mamá le costó mucho trabajo y un paquete de letras con imán que me pegaron en el refrigerador.

2. Portada más bonita y portada más fea de tu estantería:

La más bonita es... una decisión difícil porque yo veo a todos mis libros muy bonitos, que diga ¡hermosos!; sin embargo, voy a destacar a  Donde habitan los ángeles  de Claudia Celis, quizá es sencilla pero verla me evoca a este libro extraordinario y a las muchas cosas que puede significar una ventana: libertad, saber, aire fresco, mirar a alguien, compañía,  pero también, un escape.


La más fea es una de la colección de novelas rosas, porque el dibujo es un poco chocante a mi modo de ver, no me gustan sus colores y muestra solo a una pareja sin que tenga que ver mucho con la historia. Ya no la tengo a la mano porque forre todas las novelas que tengo de la colección. 



He sido muy despistada en estos últimos días porque se me fue el tiempo y perdí las otras preguntas que me habían pasado así que sólo contestaré éstas dos. Sin embargo, para no perder mucho el hilo, diré mis preguntas y si algún blog quiere realizarlo, puede llevárselo.  Posiblemente después nominé a los 11 blog con menos de 200 seguidores, en la parte 2 de este Book tag, mientras tanto queda libre. ¡Llévenlo, llevenlo por favor!

Mis preguntas son:
1. ¿A qué edad comenzaste a leer?
2. ¿Cuál es tu género literario favorito?
3. Portada más bonita y portada más fea de tu estantería:
4. ¿De qué personaje literario estás enamorada (o)?
5. ¿Qué libro estás leyendo actualmente?
6. ¿Qué saga literaria recomiendas?
7. ¿Cuál es tu libro favorito?
8. ¿Un libro que no hayas terminado porque no te gustó?
9. ¿Cuál es el último libro que compraste o que te regalaron?
10. ¿Cuál consideras que es la mejor adaptación literaria al cine, que hayas visto?
11. ¿Un retelling que ames?


Proximamente responderé las mismas preguntas en la parte 2.

¡Gracias por leerme queridos y queridas lectores!



martes, agosto 18, 2020

La vía muerta - Danuta Reah




La última clase de Deborah Sykes ha terminado. Las noche es desapacible; llueve con fuerza y las rachas de viento doblan los paraguas y las ramas de los árboles. Sus alumnos la han entretenido hoy más de la cuenta y tiene que darse prisa si no quiere perder el tren.

Al acercarse a la estación fría y solitaria, oye ruido de cristales rotos. Una vez en el andén, se da cuenta de que no está sola. Al otro lado de las vías adivina la figura de un hombre. No quiere dejarse dominar por el pánico, pero no consigue alejar de su mente los terribles asesinatos que desde hace meses se están produciendo en la zona. Justo en ese instante llega su tren y Debbie se sube a él, aliviada. Pero su tranquilidad dura poco: a la mañana siguiente descubre que una mujer ha aparecido asesinada muy cerca de la estación de Moreham. El Estrangulador ha vuelto a actuar junto a las vías.

Mientras la policía intenta por todos los medios dar con el asesino y evitar así más muertes, un periodista irresponsable revela la identidad de Debbie como posible testigo del caso y , casi inmediatamente, a la profesora empiezan a sucederle cosas extrañas. Cada vez se hace más evidente que alguien está estrechando el cerco en torno a ella.

Thriller apasionante de ambiente amenazador. La vía muerta recrea con maestría el entorno gélido de una ciudad de provincias en la que las cosas más horribles pueden suceder.

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Terminé de leer esta historia pensando en que no quisiera  que terminara de otro modo, el final podría notarse algo apresurado pero justo, me parece que Danuta Reah ha logrado poner las palabras justas para decir lo incómodo.


Me sentí muy preocupaba conforme avanzaba la novela, y lo que parecía una historia de misterio terminó poniéndome los pelos de punta, es lo que hace la incertidumbre y la habilidad que tiene la autora para develar poco a poco los acontecimientos precisos que pueden remover nuestra paz. 


No logré predecir los movimientos  que haría el asesino y sufrí al no tener una respuesta para salvar a los personajes. Ellos son humanos, se equivocan, dudan, sienten profundamente y logran transmitirlo. 
Aun así, si se hubiera pensado en hacer una historia más larga, se tenía la tensión suficiente para lograrlo; eso me pasó con La vía muerta, estaba tan enganchada a la historia que necesitaba saber más y más pero hubiera aceptado quedarme así otro buen puñado de páginas. Simplemente, cuando se inicia la tensión parece que no terminará nunca, aunque termina.

La protagonista comienza siendo una chica normal, con rutinas, con afectos, las situaciones que se desarrollan en la historia la van poniendo al límite. Después de la muerte que la ronda, nada vuelve a ser igual.

A su lado tenemos otro personaje al que se puede definir con una palabra: enigma, le muestra a Debbie retazos de lo que es, y al mismo tiempo ella lo ayuda a convertirse en lo que puede ser. Respecto a los personajes secundarios, tenemos unos tiernos, comprensivos y útiles; y también uno principalmente odioso que precisamente por eso, no voy a olvidar.

Si te gustan las historias  que tejen telarañas a través de tu mente para envolverte en el suspenso, La vía muerta, es tu vía.

domingo, agosto 16, 2020

"Que grande es tu fe."

 El evangelio que escuchamos hoy nos transporta a un momento de la historia muy parecido al que vivimos ahora, o al que se ha vivido siempre: la división. Siempre nos separa algo, la religión, el sexo, el equipo de fútbol, la raza, el estatus social.

No son al final las diferencias lo que nos condenan, pues siendo únicos en el mundo somos igual de valiosos ante Dios, a fin de cuentas, es lo que hacemos con esas diferencias lo que nos separa y lo que nos hace sufrir. 

Si tuviéramos un poco de la fe de esa mujer, para reconocer con humildad nuestra carencia y lo mucho que nos necesitamos unos a otros, aprenderíamos más fácilmente a amar y a ser felices amando, que es a lo único que hemos venido al mundo.

Que tengamos más fe.


María O.D.